Libros sobre el Park Güell

3 Artículo(s)

  • Park Güell

    Idiomas:

    • Español
    • Inglés
    • Francés
    • Italiano
    • Alemán
    • Japonés
    • Ruso
    • Chino

    Edición Visual

    Park Güell

  • Park Güell

    Idiomas:

    • Español
    • Inglés
    • Francés
    • Italiano
    • Alemán
    • Japonés
    • Ruso
    • Chino

    Edición Pocket

    Park Güell

  • Cine De Dedo, Park Güell

    Idiomas:

    • Español
    • Español + Inglés

    Edición Flipbook

    Cine De Dedo, Park Güell

    Ver los detalles

    Precio regular: 6,95 $

    Special Price 3,00 $

Que encontrarás en estos libros

Libros sobre el Park Güell

El Park Güell de Barcelona se ha convertido en una de las mayores obras artísticas del siglo XX. Su genial autor, el arquitecto Antoni Gaudí, supo combinar los elementos tradicionales con las nuevas tecnologías para transformar un rústico parque en un lugar mágico y alegórico.

 

Estos libros del Park Güell publicados por Dosde detallan todos los aspectos relacionados con el proyecto más utópico de Gaudí. A través de sus páginas se pueden recorrer los espacios más emblemáticos de este emblemático monumento declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984, en el que arte y naturaleza se combinan de forma armónica con originales soluciones arquitectónicas dotadas de un profundo simbolismo.

 

 

Historia del Park Güell

Tal y como relatan los libros del Park Güell, en 1899 el arquitecto Antoni Gaudí asumió el utópico encargo de su mecenas, el industrial Eusebi Güell, de diseñar una selecta zona residencial alejada de la ciudad que permitiera a sus habitantes recuperar el contacto con la naturaleza.

 

En los libros de Gaudí se explica cómo el Park Güell acabó siendo un proyecto inconcluso debido a la falta de interés de los inversores. Las estrictas condiciones de venta de las parcelas de terreno disponibles y la ausencia de transporte público fueron algunos de los factores que contribuyeron al fracaso de la urbanización, que quedó definitivamente paralizada en 1914, coincidiendo con el inicio de la Primera Guerra Mundial.

 

A pesar de ser un proyecto inacabado, el Park Güell es considerado una de las mejores obras de Gaudí. Actualmente, el recinto es propiedad del Ayuntamiento, y se ha convertido en uno de los lugares más visitados de la ciudad, cuyos principales monumentos aparecen reunidos en estos libros sobre Barcelona.

 

 

Una ciudad-jardín modélica

Como se detalla en este libro del Park Güell, el proyecto ideado por Eusebi Güell se inspiraba en los nuevos modelos urbanísticos aparecidos en la Gran Bretaña de la época para combatir la masificación de la sociedad industrial. El industrial barcelonés había pasado varias temporadas en Inglaterra, así que probablemente estaba muy familiarizado con las ideas del influyente urbanista  Ebenezer Howard, quien defendía un nuevo tipo de ciudad que combinara lo mejor de la vida rural tradicional y la vida moderna, a fin de que sus habitantes disfrutaran de un entorno saludable.

 

Gaudí supo integrar perfectamente las propuestas de Güell en su diseño, el cual inicialmente contemplaba 60 parcelas de terreno triangulares destinadas a viviendas y diversas zonas comunes, entre las que destacaba una gran plaza delimitada por un banco de diseño sinuoso y un mercado de inspiración grecorromana. Todos los elementos de esas zonas comunes obedecían a un complejo entramado simbólico, que, como revela esta biografía de Gaudí, dio lugar a las más variadas interpretaciones.

 

 

El simbolismo del Park Güell

Como explican los libros del Park Güell, en la concepción de la urbanización, Güell y Gaudí tejieron un detallado plan de simbolismos que relacionaba el Park Güell con el momento histórico que vivía la sociedad barcelonesa.

 

El promotor y su arquitecto aspiraban a reconciliar en la obra el ideal de progreso que inspiraba la nueva sociedad industrial con las tradiciones ancestrales de la Cataluña cristiana, a fin de combatir la pérdida de valores que, según ellos, conllevaba el salto de una sociedad agraria a otra de carácter industrial. De esta manera, la escalinata albergó la mayor parte de los símbolos de carácter cultural, mientras que las partes más elevadas del parque se reservaron a los símbolos religiosos.