Joan Miró

Las obras de su vida

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Sobre el libro Joan Miró, las obras de su vida

Este libro reúne las obras más importantes de Joan Miró, al mismo tiempo que realiza un completo recorrido cronológico por la vida y las etapas estilísticas del pintor, considerado uno de los grandes exponentes del arte contemporáneo.

Combinando el análisis artístico con los datos biográficos, el libro editado por Dosde compone un retrato completo de Miró, un referente ineludible de las vanguardias que superó todas las limitaciones de la pintura tradicional para desarrollar un lenguaje completamente personal. El libro está ilustrado con más de 90 imágenes, entre las que figuran desde los cuadros de Miró más conocidos hasta fotografías históricas relacionadas con el artista.

Este libro dedicado a las obras de Joan Miró ha sido validado por la Fundació Miró, la institución encargada de administrar el patrimonio del artista. De esta forma, queda acreditado el rigor de sus contenidos, que permiten acercarse al significado y las influencias del inconfundible estilo artístico de este artista en constante evolución, que a lo largo de su trayectoria se vinculó a tendencias como el surrealismo y el expresionismo.

Edición Visual

Joan Miró

  • Incluye contenido digital exclusivo
  • Hecho con papel que respeta el medio ambiente
  • Producto oficial licenciado
  • Multilenguaje: Publicado en 8 idiomas

Sobre el libro Joan Miró, las obras de su vida

Este libro reúne las obras más importantes de Joan Miró, al mismo tiempo que realiza un completo recorrido cronológico por la vida y las etapas estilísticas del pintor, considerado uno de los grandes exponentes del arte contemporáneo.

Combinando el análisis artístico con los datos biográficos, el libro editado por Dosde compone un retrato completo de Miró, un referente ineludible de las vanguardias que superó todas las limitaciones de la pintura tradicional para desarrollar un lenguaje completamente personal. El libro está ilustrado con más de 90 imágenes, entre las que figuran desde los cuadros de Miró más conocidos hasta fotografías históricas relacionadas con el artista.

Este libro dedicado a las obras de Joan Miró ha sido validado por la Fundació Miró, la institución encargada de administrar el patrimonio del artista. De esta forma, queda acreditado el rigor de sus contenidos, que permiten acercarse al significado y las influencias del inconfundible estilo artístico de este artista en constante evolución, que a lo largo de su trayectoria se vinculó a tendencias como el surrealismo y el expresionismo.

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Opiniones de los lectores
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Opiniones
(2)

Lucía (Manresa)
Lucía (Manresa)
Considero a Miró un referente del arte contemporáneo y no hay muchos libros que recojan su trayectoria de esta manera, mostrando la evolución en sus obras. Me gustó mucho, es completo y bien documentado.
Salustiano (Barcelona)
Salustiano (Barcelona)
Es un libro con muchos datos y fotos históricas. Miró es uno de mis artistas favoritos y creo que el libro recoge bien toda su trayectoria a través de sus cuadros. Gracias

Opiniones de los lectores
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Lucía (Manresa)
Lucía (Manresa)
Considero a Miró un referente del arte contemporáneo y no hay muchos libros que recojan su trayectoria de esta manera, mostrando la evolución en sus obras. Me gustó mucho, es completo y bien documentado.
Salustiano (Barcelona)
Salustiano (Barcelona)
Es un libro con muchos datos y fotos históricas. Miró es uno de mis artistas favoritos y creo que el libro recoge bien toda su trayectoria a través de sus cuadros. Gracias

Información adicional

  • Información adicional
  • Subtitle: Las obras de su vida
  • Peso (g): 460
  • Encuadernación: Rústica
  • Tamaño (cm): 19,5 x 22,5
  • Autor: Dosde
  • Páginas: 120
  • Edición: Edición Visual
  • idioma
  • Español
  • Inglés
  • Francés
  • Italiano
  • Alemán
  • Japonés
  • Chino
  • Portugués
  • isbn
  • 978-84-9103-072-0
  • 978-84-9103-073-7
  • 978-84-9103-074-4
  • 978-84-9103-075-1
  • 978-84-9103-076-8
  • 978-84-9103-077-5
  • 978-84-9103-078-2
  • 978-84-9103-079-9
  • código
  • 45-003-00
  • 45-003-01
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  • 45-003-04
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  • 45-003-09

Las primeras obras de Joan Miró

Miró nació en Barcelona en 1893, aunque el inicio de su carrera artística estuvo muy marcado por la influencia del paisaje de Mont-roig, un pequeño pueblo del sur de Cataluña donde su familia solía pasar los veranos. Ese entorno rural transmitió al pintor la energía necesaria para realizar sus primeras composiciones importantes, dedicadas a resaltar las virtudes de la vida en el campo.

Tal y como recogen estos libros de Joan Miró, en un primer momento el artista se aproximó a movimientos como el fauvismo y el cubismo, aunque con el paso del tiempo fue desarrollando un estilo más personal, distinguido por su detallismo. A esa última etapa pertenece La masía, una de las obras de Joan Miró más importantes. En este lienzo, el artista combinó el realismo con la abstracción, introduciendo figuras geométricas de carácter simbólico. De esta forma, anticipó algunos de los rasgos que estarían presentes en sus trabajos posteriores.

El surrealismo

A partir de los años veinte, Miró se instaló en París, una ciudad cosmopolita y dinámica en la que profundizó en su conocimiento de las vanguardias y estableció contactos que resultarían trascendentales para su futuro.

En esta etapa, Miró rompió de forma radical con su trabajo anterior para adoptar un lenguaje muy cercano a los postulados del surrealismo, un movimiento que defendía la validez del mundo del inconsciente y de los impulsos irracionales. Entre los primeros cuadros de Miró de estilo surrealista destacan El carnaval del arlequín y El diálogo de los insectos, composiciones repletas de personajes imaginarios que remitían al plano onírico.

Pese a que Miró enseguida fue considerado uno de los principales referentes del surrealismo, el artista se resistió a seguir los dictados del sector más dogmático del movimiento. En esos años, el artista participó en proyectos que recibieron duras críticas por parte de los surrealistas más politizados, como sus colaboraciones con los Ballets Rusos, la prestigiosa compañía de danza dirigida por el empresario Serge Diaghilev. Asimismo, el pintor se fue adentrando en un terreno cada vez más experimental, investigando las posibilidades de técnicas como el collage. Ese afán rupturista llevó al autor a asegurar que pretendía “asesinar la pintura”.

Años de conflicto

En los años treinta, Miró se distanció del movimiento surrealista para evolucionar hacia un estilo más expresivo, que reflejaba su preocupación por el agitado contexto político y social de la época. El estallido en 1936 de la guerra civil española obligó al pintor a permanecer con su mujer y su hija en París, desde donde denunció el horror del conflicto bélico a través de diversas obras de marcado dramatismo. De ese período datan las denominadas “pinturas salvajes”, entre las que figuran algunas de las obras de Miró más expresivas, como Mujer y perro delante de la luna.

Cuando el inicio de la Segunda Guerra Mundial parecía inminente, Miró se trasladó a la costa de Normandía e inició una serie de composiciones introspectivas que establecieron los parámetros estéticos que guiarían al artista en las siguientes etapas de su trayectoria artística. Ése fue el período de las Constelaciones, una serie de aguadas sobre papel que establecía un nuevo universo iconográfico formado por figuras estilizadas unidas por complejas redes de líneas.

Hacia el éxito internacional

En 1940, Miró puso fin a su exilio en Francia y regresó a España, donde fue marginado por las autoridades por su apoyo al bando perdedor de la guerra civil. Pese a ese aislamiento, el artista vio cómo su trabajo comenzaba a ser valorado en el extranjero. Los cuadros de Miró llegaron a un público cada vez más amplio gracias a las retrospectivas organizadas por instituciones como el Museo de Arte Moderno de Nueva York, lo que a su vez contribuyó a disparar la demanda de las obras del pintor en el mercado internacional del arte.

Al mismo tiempo que su fama iba creciendo en países como Estados Unidos, el nuevo epicentro de la innovación cultural, el artista fue alternando la pintura con otros medios como la litografía, la escultura y la cerámica. En ese último ámbito, destacan especialmente las obras que Miró realizó en colaboración con el ceramista Josep Llorens Artigas, como los murales de la Universidad de la Harvard y de la sede de la Unesco en París.

Los últimos años

Establecido en Palma de Mallorca desde 1956, Miró experimentó a un ritmo intenso hasta el final de sus días, replanteando continuamente su estilo y participando en todo tipo de proyectos para dar a conocer su universo al gran público.

En la década de los sesenta, el artista trabajó bajo el influjo del expresionismo abstracto, simplificando todavía más su trazo para buscar un lenguaje más directo. Obras de Miró de ese período, como el tríptico Azul, evidencian esa reorientación estilística, con la que el pintor demostró una vez más su capacidad de superación.

Ya en los setenta, Miró siguió investigando nuevas vías de expresión, encadenando diversas fases de efervescencia creativa. En esa década, el pintor también destinó gran parte de sus energías a las esculturas monumentales, entre las que se encuentra la emblemática Mujer y pájaro de Barcelona, mostrada en el Flipbook de Miró editado por Dosde. Asimismo, el artista pudo hacer realidad una de sus ideas más ambiciosas: la creación de sendas fundaciones en Barcelona y Palma de Mallorca destinadas a fomentar el conocimiento del arte contemporáneo.

Cuando ya no tuvo fuerzas para trabajar en su taller, Miró se centró en el dibujo, utilizando cualquier papel que tuviera al alcance para plasmar sus ideas. Fueron las últimas muestras de talento del artista, que falleció en 1983 en Palma, tras una vida marcada por la experimentación constante.